Más allá de los contenidos canarios, el debate de la identidad se despliega en el contexto educativo en numerosos ámbitos. Llevando en mente la obra de Fernando Estévez, David de la Hoz –artífice en su momento de la innovadora asignatura de Emocrea– concibe la educación fundamentalmente como un proceso de desarrollo de las potencialidades innatas en el ser humano. Anida en sus reflexiones la inquietud de «preparar a nuestros chinijos y chinijas para vivir en un un mundo que cambia más rápido que nuestra capacidad para entenderlo» pero desde el convencimiento en que «la educación nos da las herramientas y la identidad nos da el relato».