El Instituto Canario de Desarrollo Cultural, en el marco de su programa Identitaria, dio a conocer el pasado mes de diciembre una Encuesta sobre identidad cultural y patrimonio 2025, que contiene datos de enorme interés. Para Tamaimos, la cuestión identitaria siempre será fundamental a la hora de trabajar por una Canarias mejor. Es por ello que extraemos para este número el apartado de conclusiones «Elementos identitarios de la ciudadanía» y les invitamos a consultar el estudio al completo aquí.
Los ciudadanos se identifican con distintos niveles de pertenencia, predominando una fuerte vinculación con los espacios más próximos: el barrio, el pueblo o ciudad y la isla. Esta identificación disminuye progresivamente al ampliar la escala territorial a la Comunidad Autónoma, España o Europa).
Asimismo, la generación y el género emergen como elementos relevantes de autoidentificación, seguidos por la clase social y la orientación sexual. Factores como la religión, la ideología política o la profesión presentan menor incidencia, aunque continúan integrando el entramado identitario.
Estas jerarquías se mantienen estables entre islas y grupos de edad, con ligeras variaciones: las generaciones más jóvenes muestran mayor identificación con aspectos personales (género, orientación sexual) y menor con los territoriales o religiosos.
En relación con el territorio, el sentido de pertenencia se orienta preferentemente hacia lo local. La población expresa mayor identificación con su entorno inmediato —ciudad, isla o Canarias— y menor con espacios más amplios como España o Europa. De modo complementario, el vínculo con el paisaje natural refleja una clara preferencia por la costa y las playas frente a los montes y barrancos, salvo entre los grupos de mayor edad o en islas de relieve más pronunciado.
Identidad personal: el lugar y factores socioculturales
Todos los factores identitarios propuestos ejercen una influencia importante, aunque con niveles de incidencia diferentes.
En primer lugar, se observa una mayor importancia o identificación con el hábitat, con un grado de identificación “mucho o bastante -MB” en más del 82% de los casos, describiéndose una cierta tendencia a estar más identificados con los espacios más cercanos (la ciudad, y la isla, con porcentaje de identificación mucho-bastante superiores al 89%), descendiendo a medida que ampliamos el territorio (un poco menos importante la Comunidad Autónoma y menos el País).
A continuación, la gente se identifica mucho o bastante con su Generación y su Género (porcentajes alrededor del 78%). Seguidamente se coloca, con porcentajes de MB del 65% aproximado, la Clase Social y la Orientación sexual. Por último, la Ideología política (MB identificado el 56%), la Religión (56,8%) y la Profesión (61,1%).
En una paralelamente se solicitó que de todos los factores identitarios propuestos se seleccionaran los 2 más importantes, de donde se deduce una estructura jerárquica más clara.
Los elementos identitarios más importantes son el lugar más cercano donde se vive (pueblo, ciudad) y la Isla de residencia (alrededor del 50% en ambos elementos). Esta identificación con el lugar incluye la identificación con el patrimonio natural y cultural del espacio en donde se vive.
A continuación se señalan como factores identitarios importantes la Generación de pertenencia y el Género (alrededor del 25% de las respuestas).
Ya con porcentajes inferiores, se van situando por orden de importancia, el País (14%), La Comunidad Autónoma (11%), la Orientación Sexual (11%), la Profesión 10%), cerrando la estructura la Clase social (8%), la Religión (6,2%) y la Ideología política (3,6%).
Identificación con el territorio: lo local y lo global
Los resultados obtenidos describen una estructura similar a lo observado anteriormente. En primer lugar la población se identifica con su pueblo o ciudad y con su isla. A continuación, se identifica con Canarias. Con menores puntuaciones, se coloca la humanidad en su conjunto, seguido de la identificación con España y cierra el ranking la identificación con Europa.
Identificación respecto al espacio natural: el monte o la costa
La población se siente ligeramente más identificada con la costa de su isla (media de identificación de 8,3), frente al interior, montes y barrancos (media de 7,8).
La identificación con los montes y barrancos se incrementa a partir de los 45 años, entre los más jóvenes se reduce.
La Identidad Canaria
1. Importancia del origen / nacionalidad/ modalidad lingüística
La identidad canaria se define principalmente por la experiencia de vida en el archipiélago: ser o haber vivido en Canarias se considera el rasgo más determinante para “ser verdaderamente canario”. Le siguen el haber nacido en el territorio y el uso del español con acento canario. Aspectos como la nacionalidad española o la descendencia de varias generaciones canarias son considerados importantes, pero secundarios.
2. Eje Canarias – España
Para la inmensa mayoría de la población encuestada es compatible identificarse con los dos ámbitos territoriales (no son ámbitos excluyentes), el sentirse más o menos identificado con un territorio no excluye la identificación con el otro.
La inmensa mayoría de las personas encuestadas responden que es compatible sentirse al mismo tiempo canario y español, un 44,7% afirma que es totalmente compatible y otro 40,9% bastante compatible. Por otro lado, el 11,2% responde que es poco compatible y el 2,1% nada compatible, es decir, solo el 13,3% manifiestan incompatibilidad entre las dos identidades, expresión de una actitud de carácter “rupturista” entre Canarias y España.
El 43,4% de la población de 18 y más años se siente canario y español por igual (respuesta intermedia en el eje propuesto). Por otro lado, el 41,3% se identifica más con Canarias que con España, o más bien, primero se siente canario/a y después español/a. Además, en el extremo, un 11,1% (una décima parte de la población) se siente solo canario.
3. Elementos que definen la identidad de los canarios/as
Todos los elementos identitarios propuestos son importantes en la configuración de la identidad canaria. En primer lugar, se sitúan los factores de la personalidad y el patrimonio natural (la manera de ser, el paisaje de las islas y el mar y clima), con puntuaciones de grado de importancia de 8,31 de promedio.
A continuación, se le da importancia a la gastronomía (media de 8,20), seguido de las costumbres y tradiciones y la manera de hablar. Cerrarían la estructura jerárquica los factores del patrimonio cultural: la historia, los monumentos y la música (puntuaciones entre el 7,95 y el 8,02. Este esquema es extensible a la totalidad de segmentos sociológicos.
4. Identificación o empatía con los habitantes de Sudamérica y África
Cerca de la mitad de la población canaria manifiesta cercanía o identificación con los habitantes de países de América del Sur (el 43,8%).
En el lado opuesto, el 29,8% de la población declara ninguna identificación (indicador de distanciamiento) y otro 24,5% que se sienten poco identificados.
Cuando nos referimos a los habitantes de países africanos en general y de Marruecos en particular, los niveles de cercanía o identificación descienden de manera significativa, sobre todo en el caso de los vecinos de Marruecos (más del 70% manifiestan falta de identificación o distanciamiento).
5. Religiosidad
Un poco menos del 85% de la población de 18 y más años residente en Canarias se define como creyente de alguna religión. Hasta el 79,4% de la población se define como católico, siendo mayoría creyentes no practicantes. Además un minoritario 3,8% se considera creyente de otra religión. El resto (15% aproximado), serían personas no creyentes o indiferentes, agnósticos o ateos, más un 3,1% que no ha querido responder a esta cuestión.
La religiosidad es mayor entre las generaciones de mayor edad. Aunque es cierto que la inmensa mayoría se define como católico/a en todas las edades, se observa una clara relación entre la edad y la proporción de no creyentes, de un 20-23% entre las generaciones de 18 a 44 años, a solo el 10% a partir de los 65 años.
La identidad religiosa es un hecho mayoritario y universal, se extiende en todos los segmentos sociológicos, también cuando nos referimos al nivel de estudio. Aunque la identificación religiosa es un sentimiento mayoritario (el 80% se considera católicos/as), cuando referimos a la participación en los ritos religiosos, los datos varían considerablemente. Solo el 35,5% de las personas creyentes (el 83,2% de la población de 18 y más años) asiste a oficios religiosos con cierta regularidad. En frente, el 63,2% aproximado de las personas creyentes se pueden considera no practicantes.