
Aniaga Afonso
Aniaga Afonso nos trae en esta ocasión una entrevista a Cristina Hernández Cruz, actriz palmera, que nos comenta acerca de su trayectoria escénica, el panorama teatral en las islas y muchas otras cuestiones de interés para quienes quieran dedicarse al mundo de las tablas.
Revista Digital Tamaimos: Preséntate
Cristina Hernández Cruz: Nací un 6 de enero en los Llanos de Aridane, La Palma. Soy la tercera de cuatro hermanos. De alguna manera, siempre estuve relacionada con actividades que tenían que ver con deporte y con artes más allá del cole: ballet desde muy pequeñita, gimnasia rítmica, voleibol… Por un tiempo competí en gimnasia rítmica y como jugadora de balonmano en las escuelas insulares y en la 2ª categoría, e hice teatro también.
Mis padres me apuntaron a bandurria, estuve en un grupo folclórico de niños y niñas y quizás por eso luego estudié música en el conservatorio, cuatro años de solfeo y tres de piano.
Después de ahí me marché a estudiar cosas que no tienen nada que ver con el arte, a Madrid, porque me perdí un poco. Y, de hecho, tengo una titulación universitaria de la que ejercí durante un tiempo, pero con la que no me identifico. Finalmente, estudié Arte Dramático, entré en la Escuela de Actores de Canarias en 2008, con 32 años.
RDT: ¿Cuándo supiste que te querías dedicar a la interpretación?
CHC: En realidad lo supe siempre, yo de pequeña decía que quería ser actriz o música, me gustaba mucho subirme al escenario en las fiestas y en las celebraciones del colegio. Pero luego hubo un momento en que todo se nubló y no supe muy bien qué hacer con mi vida. Mis padres y mis profesores siempre me dijeron que hiciera lo que yo quisiera, y quizás esa misma libertad me desorientó hasta que conseguí encontrar una verdadera vocación. Mi currículum es muy variado: soy actriz de formación pero siempre ando navegando entre la danza, el teatro y la música, y todo está conectado. Me desarrollo siempre de una manera muy corporal.
RDT: ¿Hubo algún/a artista canaria que fuera tu referencia, alguien que te inspirara?
CHC: ¡Ay, no lo sé! porque yo creo que más que inspiraciones yo “siento enamoramientos”. Recuerdo a gente que me ha impactado. Cuando era pequeña veía a Pilar Rey y a Antonio Abdo, actores que vivían en La Palma y que son referentes allí, y me llamaban mucho la atención. Pero, por ejemplo, de mi época de gimnasta, también había gimnastas de la isla que me llamaban la atención o, por ejemplo, Teresa Lorenzo, una bailarina ahora famosa que conocí cuando era pequeña, y que me impresionaba.
Después, de adulta, el trabajo de Laura Marrero, o lo que ella me transmitía, que hizo que en algún momento trabajara con ella, o Paloma Hurtado… ahora mismo Aranza Coello o Jep Meléndez, que no es de la isla, pero trabaja aquí. Hay mucha gente a la que voy admirando por etapas; mis referentes van variando en función de mis curiosidades o mis necesidades como artista… Acerina Hernández Toledo, Elida Dorta, Daniel Abreu ¡en estas Islas hay mucho talento y un montón de gente que inspira!
RDT: ¿Cómo ves el panorama artístico en general, y el de la interpretación en particular, en las Islas?
CHC: Pues no sé qué decirte, creo que me falta, y esto es un pecado mío total, tener suficiente control sobre todo lo que se está haciendo, porque hay mucha gente muy válida, haciendo cosas muy buenas, pero no siempre me entero. A veces tengo la sensación de que me es más fácil saber lo que está haciendo la gente afuera, que lo que está haciendo la gente aquí, y me sucede a menudo que hago descubrimientos de compañías nuevas, o de gente que se está moviendo mucho aquí, por azar, porque coincidimos trabajando en algo, y digo, esta persona tiene sólo 23 años y está haciendo todo esto, qué arrestos, qué guay. Mi sensación, a veces, es que estamos todos muy disgregados: la música es como una secta, la danza es como una secta, el teatro es como una secta, y cuesta conectarlos a todos, incluso dentro de los estilos hay mucha desconexión. Yo ando navegando entre unos y otros.
Lo que sí veo es que hay gente con muchas ganas, haciendo muchas cosas potentes: Romina o La Scrig en Gran Canaria, aquí, en Tenerife, Gaviera, Koset Quintana, esto en el teatro o en las artes vivas: Paula Quintana, Elida Dorta, Raquel Ponce, Carmelo Fernández… Hay un movimiento cultural súper poderoso en el Archipiélago, pero está como soterrado, y uno tiene que escarbar todo el tiempo para intentar saber qué es lo que se está haciendo. Hay muchas personas capaces, en todos los ámbitos, pero no sé hasta qué punto están comunicados o estamos suficientemente promocionados. No sé cómo decirlo, exige un esfuerzo importante, conocer y saber, mantenerse al tanto…
RDT: ¿Alguna vez te han pedido que cambies tu acento para poder participar en un proyecto?
CHC: Es cierto que cuando estudiaba dicción en la Escuela de actores siempre nos decían que intentáramos no aspirar las eses finales, nunca nos dijeron que marcáramos la diferencia entre zeta y ese, pero sí que no aspiráramos, pero creo que esto poco a poco ha ido cambiando, afortunadamente, y hay un poco más de conciencia sobre la diversidad lingüística y sobre que nosotros hablamos así, y esa es parte de la riqueza.
Muchas veces cuando se busca un perfil en audiovisuales quieren algo concreto, y si te sales de ahí, ya no encajas, por ejemplo, recuerdo una vez que me echaron para atrás en un anuncio por “no tener suficiente acento canario”, porque la persona que seleccionaba tenía un tipo de acento en la mente, que no era el mío. Por otro lado, es cierto que depende del tipo de trabajo que estés haciendo puede ser más canario y otras veces un poco más impostado. Por ejemplo, cuando estás trabajando en verso la sensación es que tienes que pronunciar menos aspirado, o cosas así.. Cuando he trabajado con compañías de fuera, no, porque no se buscaba eso. También puede tener que ver con el tipo de proyectos al que yo he tenido acceso; cine he hecho más bien poquito y prácticamente siempre de figuración, por lo que no he vivido situaciones como otras actrices canarias (por ejemplo, Goya Toledo, Kira Miro…) que al trabajar fundamentalmente en cine y televisión no quieren que el acento las limite a cierto tipo de personajes, como también pasa con los latinos en las producciones estadounidenses.
RDT: Muchos cantantes o artistas canarios tienen que salir fuera de las Islas para ser finalmente reconocidos como merecen, ¿crees que es el caso de los actores también?
CHC: Eso depende de lo que quieras hacer. Cuando haces un trabajo, lo quieres es que tenga la mayor visibilidad posible, entonces las fronteras no deberían de existir, es decir, a ti lo que te gustaría es poder llegar a Japón haciendo lo que estás haciendo. Salir es importante en el sentido de querer comunicar al mayor numero de personas, incluso a las que están más alejadas de ti, pero para triunfar… ¿Qué es triunfar? ¿Qué es tener éxito? Para mí tener éxito es estar orgullosa de lo que estás haciendo y poder mostrarlo al mayor número de personas posible. El reconocimiento y el éxito, además, no son permanentes. En mi opinión, lo importante es conseguir trabajar haciendo las cosas que te apetece hacer, y que estén bien hechas.
RDT: ¿Nos puedes contar algo sobre tus nuevos proyectos?
La fe en lo que una hace es muy importante y el potencial también, pero todo eso sin trabajo detrás no sirve de nada. Algo a tener muy en cuenta es que todo esto es un trabajo colectivo, es muy importante valorar a las personas que tienes a tu lado trabajando contigo e intentar ser lo mejor compañera posible, porque son procesos en los que estamos exponiéndonos bastante a todos los niveles: la o el que te maquilla, quien te trae el vaso de agua o monta la escenografía, y tus compañeros y compañeras en la escena… todos somos importantes y esa es la mejor perspectiva, no hay que olvidarse nunca. En esto hay sitio para todos y todas porque somos diferentes y todos tenemos algo diferente que aportar.
CHC: El proyecto actual en el que estoy trabajando es de teatro contemporáneo, se llama La tuerta y es un proyecto de Aranza Coello, basado en un libro homónimo. Lo estrenamos a finales de noviembre en el Teatro Cuyás (Las Palmas de Gran Canaria, Gran Canaria), y recientemente en el Leal (La Laguna, Tenerife) con bastante afluencia de público y aceptación; estamos muy orgullosas. Ahora mismo estoy al servicio de alguien que me gusta mucho por dónde va caminando a nivel escénico, y ya veremos lo que viene después. Cuando descanse un poco empiezo a pensar en el futuro, pero de momento ¡que tenga mucho recorrido La tuerta!
RDT: ¿Qué recomiendas a la juventud que se quiera dedicar a esto en el Archipiélago?
CHC: Mi consejo es que curren mucho, mucho, que persigan sus sueños sin perder la perspectiva, que va a haber muchos “noes” pero también hay muchos “síes”, y que a veces una también tiene que decir no para que venga el gran sí. Es muy importante formarse, leer mucho, ver mucho y ser críticos desde la construcción, de todo lo que les llegue, sea cine, teatro o lo que sea.