Aniaga Afonso firma esta interesante entrevista a la arqueóloga lanzaroteña Nona Perera. Entrelazando episodios vitales, académicos y profesionales… descubrimos la mirada de una mujer comprometida con nuestra Historia Antigua pero también con nuestro presente desde un compromiso insobornable con su pueblo.
RDT: Preséntate.
Nona Perera: Con frecuencia resulta útil presentarse con el nombre, fecha y el lugar de nacimiento -a lo sumo, añadir a qué te dedicas- porque no conlleva reflexionar cómo eres, sino quién eres y estos datos son idóneos para que otras personas sepan de ti. La suficiencia de un apelativo, sitio y fecha, refleja lo importante que es saber tu nombre, una cronología de referencia y un punto en el planeta tierra. Solo el nombre de una persona cargada de historias extraordinarias es suficiente para conocer algo de ella, por ejemplo, Frida Kahlo: nos evoca autorretratos, entereza, sufrimiento, accidentes, arte, pasión. O solo un apellido: Lorca, que nos traslada poesía, belleza, valentía, asesinato, dictadura, cunetas. Unos simples datos nos presentan y definen, enmarcan nuestra historia. Pues eso, así de sencillo: María Antonia o Nona Perera Betancor, Lanzarote, 1957, arqueóloga.
RDT: ¿Con qué faceta de tu vida te sientes más identificada y por qué?
NP: Con todas, con todas ellas soy yo, en todas me reflejo y me responsabilizo de conocerme y reconocerme. No soy otra yo tendiendo la ropa al sol (me encanta), que excavando un esqueleto humano con la necesidad de que me diga lo que necesito y quiero saber, sin tener la convicción de que estoy quebrantando su espacio y vida. También soy muy yo buscando escrituras grabadas en piedra o escribiendo sobre ellas, que también me encanta. Lo que me gusta, y cada vez más, es hacer todo permaneciendo de pie -en sentido figurado- y no de rodillas, ya sea con botas de pateo o con tacones de 12 cm, sin tambalearme en ningún caso. De pie y consciente, pararme y darme cuenta de la relevancia de todos mis actos: de lo que compro, dónde y a qué precio; de con quién trabajo y para qué, de lo que me disgusta y me callo, de dónde soy más efectiva para el bien común, de con quiénes vivo en felicidad, qué es lo que me aporta risa y alegría. Pienso que se trata de la etapa vital que he alcanzado: mucho pasado, poco futuro y un excelente presente para vivirlo de pie.
RDT: Doctora en Prehistoria y arqueóloga, ¿qué papel jugó la historia de Canarias en esas decisiones personales? ¿Qué presencia tuvo la historia de Canarias en tus estudios universitarios y qué presencia tiene hoy en día?
NP: La verdad es que no dispongo de un proyecto de vida previamente razonado. Sí he tomado decisiones firmes y en ocasiones marcadas por la historia nativa canaria en momentos puntuales. Quise ser periodista para trabajar de corresponsal en zonas de conflicto, pero visité el Museo Canario de Las Palmas de Gran Canaria empezando la diplomatura de maestra; hasta ese entonces no sabía que en las islas habían vivido, durante siglos y siglos, pueblos norteafricanos que fueron conquistados y aniquilados y de los que se conservaban miles de piezas de su cultura material y diversos elementos más -también de naturaleza intangible-. Me impactó la sala consagrada a René Verneau con las vitrinas colmatadas de cráneos de gente sobre la que no sabía nada… y quise saber. Desde ese día sí mantuve el propósito de poder definir los rostros de los cráneos que aún hoy siguen en los estantes a modo de escaparates; de trabajar para que pasaran a ser personas con nombre e identidad, con fechas y lugares, de conseguir que dejaran de ser huesos catalogados y piezas arqueológicas y que fueran más yo: personas reales que existieron, vivieron y murieron por edad, enfermedad, accidente, asesinato o por un trágico y penoso episodio de conquista. También en esa época conocí a muchas personas que sentían ser ellas, las personas de las que quedaban sus huesos.
Bueno, en los estudios universitarios la verdad es que [la presencia de la Historia de Canarias fue] muy poca pues, a pesar de que el Departamento de Arqueología se había creado en 1968, la repercusión para desarrollar proyectos en Canarias fue paulatina, el profesorado era nuevo en la materia y yo tenía la ventaja de haber estado durante 3 años pateando Gran Canaria y visitando museos. En la universidad estudiábamos más sobre Europa y América que de África y del archipiélago canario. Aun así, todos mis trabajos de elección libre los centraba en Canarias, al igual que en los de Magisterio; por ejemplo, de las asignaturas de `Literatura´, `Español hablado en Canarias´ o `Lingüística y Morfosintaxis´, entre otras. Me interesaban más Pino Ojeda, María Joaquina Viera y Clavijo, Saulo Torón, Pedro García Cabrera o mi admirada María Rosa Alonso, que Garcilaso de la Vega, que también, pero menos. Es que a finales de los 70 y en los 80 fue una etapa espectacular de descubrir lo oculto, lo prohibido y lo negado desde Canarias y todo ello era represión y corrupción: las convocatorias de las primeras elecciones y consultas, las manifestaciones, el No a la OTAN, a la base de Arinaga, el rechazo canario al Acuerdo Tripartito (Mauritania, Marruecos y España) y el desprecio, y no solo el abandono, de la población saharaui, vigente hasta la actualidad; las luchas obreras, como la de Abengoa con encierro en la iglesia de La Isleta y las mujeres tirando baldes de agua caliente desde las azoteas, la legalización del PCE, de la absenta, el asesinato de Bartolomé García, el de Javier Fernández Quesada, la revista Sansofé y los chistes (maldita la gracia) de Pastino, de los que conservo algunos, las huelgas de hambre y encierros por el retraso de las becas, el regreso de Antonio Cubillo. Este aparente batiburrillo fueron hitos del mundo estudiantil de izquierda que viví entre Las Palmas de G.C. y La Laguna, con altas dosis de acabar con los latigazos franquistas y que ahora se me actualizan con urgencia.
La historia sigue marcando mi vida, por ejemplo, las consecuencias de las decisiones tomadas, hace décadas en Europa sobre Canarias: ponemos el suelo finito y la mano de obra, a cambio de sueldos bajos, hipotecar futuro y espaldas rotas. El no haberle puesto freno a la venta masiva de suelo a promotoras extranjeras, el no haber obstaculizado la ocupación turística, el no diversificar el PIB centrado en un 30 % en el turismo y decenas más, pesa como una losa que no nos permite “salir a flote”. La isla no se gestiona con su límite y escala, sino que siguen viajando a FITUR, Berlín o Texas a buscar más gente para que las multinacionales facturen y sigan rompiendo espaldas migrantes y mojadas.
En Lanzarote, las mujeres latinas son las que sostienen al turismo de sangre, las que se levantan de noche para, tras atravesar Argana, cogen una guagua que las lleva a otra, que es la que para en el hotel en el que agotan sus huesos.
Conocer la historia canaria sirve para vivir alzadas, pues no puedo entender cómo una isla que soporta más de 3 millones de turistas, más cruceristas, más estancias de un día desde Fuerteventura -y a ninguna de ellas se les cobra por contaminar- tengamos como consecuencia, la costa contaminada no apta para el baño ni para la pesca saludable; una planta de tratamiento de residuos ineficaz, colmatada y que se quiere blanquear denominándola de otra manera porque sonroja llamarla Sonsamas-, el agua privatizada y perdiendo más de la mitad de la que se produce contaminando, sin soberanía alimentaria, con una densa bolsa de dependencia, de abandono escolar, de vivienda, sin tener activadas todas las medidas para afrontar la transformación del clima: en Lanzarote no se queman bosques, pero la isla arde.
A veces pienso cuántos minutos al día las administraciones centran su actividad en las necesidades de quienes vivimos aquí. Si cuando firman licencias de nuevos hoteles lo relacionan con más carreteras, más residuos, más colas sanitarias, más vertidos, más dependencia ¿El Cabildo de Lanzarote tiene personal que patea los barrios para saber las necesidades de abrir centros de salud y refugios climáticos? ¿Sube a la guagua y cronometra? ¿Se baña en playas con depósitos fecales como lo hace la vecindad? ¿Va al hospital y aparca el coche a la solajera porque no existen la opción de hacerlo a la sombra? Lejos de experimentar estas necesidades, se dedican a atender obras innecesarias para la vida insular, pero rentables para ganar elecciones.
RDT: Parece evidente que nuestro pueblo tiene un grave vacío de conocimiento sobre su pasado que llega hasta nuestros días, muchas fábulas y leyendas, muchas mentiras repetidas y mucha negligencia institucional, ¿qué hace falta en Canarias para librarnos de esa “maldición histórica”?
NP: Respuesta clara: decisión, coherencia y política de izquierda: escuelas públicas suficientemente dotadas, profesorado formado e implicado en la realidad canaria, comedores eco abastecidos en la isla, patios y vías con sombras, seguimiento estrecho del abandono escolar, de las necesidades de las familias, acceso a la vivienda a precios razonables, sanidad con cobertura total -salud dental y mental, por ejemplo-, integración real de menores llegados y circuito de atención específica, barrios saludables con mercado local, escuelas abiertas en verano y fines de semana para atender necesidades, canchas deportivas provistas y atendidas en horario dilatado para acoger, más que para entrenar a las madres agotadas, potenciación de la calidad de las formaciones profesionales: que nadie abandone las escuelas, institutos y centros de formación si no está bien formada, instruida y apta para ocupar un puesto profesional. Estoy segura que trabajando en este sentido empezarán a desaparecer las leyendas de Timan y Faya, de Aloe y Vera, pero permanecerán la de Gara y Jonay o la de Las Lenguas Cortadas.
RDT: En otros lugares del mundo el mundo aborigen/indígena es venerado. En Canarias, encontrar un yacimiento es un problema, ¿por qué hay ese desprecio de lo propio?
Entiendo la profundidad de la pregunta: en Canarias y para parte de la población canaria, un yacimiento arqueológico no solo es un lugar en el que se excava para dotar de artefactos a los museos arqueológicos, sino un sitio cargado de memoria, de materiales para saber qué trayectoria hemos vivido. Son lugares con la retentiva que necesitamos para conocernos y definirnos como comunidad cultural. Hay que ensanchar el significado y el valor de los yacimientos y los denominados museos arqueológicos, así llamados y clasificados, nos alejan de lo que contienen porque lo que allí se custodia es nuestra historia, memoria y experiencia vital desarrollada desde que las primeras poblaciones desembarcaran con la intención de quedarse. Si se exhiben objetos es para dotarnos de su significado en la historia canaria. Las vasijas, los gánigos, no son solo piezas de barro guisado empleadas en la vida doméstica, cultual o funeraria, por ejemplo, sino elementos identitarios, provistos de expresiones que nos indican su pertenencia a un determinado linaje, que se trasladaron a otra jefatura para seguir reproduciéndose, garantizando la vida y que en ocasiones fueron enterrados con sus propietarias. El desprecio de quienes gestionan lo podemos valorar, por ejemplo, en lo gratis y barato que vuelve a resulta destrozar un lugar de memoria guanche en Adeje: pagas 250.000 euros por aniquilar patrimonio colectivo y cobras 1 o 1,5 millones de euros por lo que construyes. Es un procedimiento perverso que también traspasa el límite de lo insultante.
RDT: Recientemente, a cuenta del posible retorno del xaxo de Erques a Tenerife, se ha abierto un debate en torno a la exhibición pública de los restos mortales de los antiguos canarios. ¿Cuál es tu posición al respecto?
NP: Trato dos vertientes: la repatriación y la exhibición. Es el cuerpo tratado para perdurar en el tiempo y depositado en una cueva con el propósito de que allí permaneciera. Su condición de guanche, el tiempo y la conquista castellana le proporcionó valía arqueológica, pero su esencia sigue siendo la misma: cuerpo momificado de una persona.
La Ley Canaria de Patrimonio Cultural declara a las momias Bien de Interés Cultural de especial sensibilidad que “deben preservarse con gran tacto y respeto por los sentimientos de dignidad humana que tienen todos los pueblos”. Añade que finalizada la investigación vuelva, en la medida de lo posible, al lugar donde la población aborigen decidió. También recoge que las administraciones canarias trabajen para lograr la restitución de los bienes patrimoniales que permanecen fuera, para lo que es útil valerse de los convenios y códigos aplicables. Por ejemplo, el principio 6 del Código Deontológico del ICOM, indica que “[…] si una comunidad de los que proceden objetos o especímenes pide su restitución y se puede probar no sólo que éstos han sido exportados, o transferidos de otra manera, en contra de los principios de los convenios internacionales y nacionales, sino que además forman parte del patrimonio cultural o natural del país o la comunidad peticionarios, el museo interesado debe tomar rápidamente las medidas pertinentes para cooperar en su devolución, si tiene la posibilidad legal de hacerlo.” El que este cuerpo se custodie a más de 1.800 km de su lugar de origen en un centro arqueológico, es consecuencia del expolio de momias que existió durante más de 400 años. Hace algún tiempo, el actual ministro de Cultura habló de su política de descolonizar ciertos museos, pero a ésta no la ha restituido, solo la bajó al depósito del centro nacional, desde donde, quizás, sea menos notoria su repatriación. La directora del Museo Arqueológico Nacional dice que la momia en Madrid “tiene un contexto histórico”. Si es así, imagínense el que recuperará en la isla en la que nació y murió, por lo que entiendo que para Madrid la momia es un dato, para Tenerife, el cuerpo que debe repatriar.
Cuando estoy excavando un cuerpo humano no tengo el propósito ni la sensación de estar violando su intimidad al alterar su posición y el lugar que lo acoge, sino el de atender la necesidad de saber quién es, cuándo, de qué, cómo se solventó su enterramiento y qué gestos le acompañaron, para ir rellenando de memoria la mermada historia canaria. Obtenidas las respuestas puede que a la arqueología visual le interese exhibir el cuerpo, pero no a nosotras.
RDT: “Canarias tiene un límite” que ya pasamos hace tiempo, ¿cómo valoras la respuesta popular al hartazgo del caduco sistema económico y social de las Islas? ¿Qué retos tenemos por delante?
NP: Quienes nacimos y vivimos en islas tenemos un comportamiento y tomamos las decisiones ajustadas a las dimensiones físicas, que es la materia que estudia la nesología. Esta capacidad no la tienen las poblaciones continentales, donde la longitud es continua y casi infinita. A pesar de que muchas decisiones políticas se toman en las islas suelen estar condicionadas por presiones empresariales, divergentes de las sociales y con intereses continentales. Pongo el ejemplo de las tres mayores y reiteradas manifestaciones sociales, sin consignas partidistas, pero sí políticas, que se han celebrado el 20 de abril y el 20 octubre del 24 y 18 de mayo del 25 para, fundamentalmente, pedir reuniones de trabajo bilaterales con capacidad de escucha y voluntad de continuidad. Pues bien, el Gobierno no solo sigue protagonizando su sordera e indiferencia, sino que adopta medidas adulteradas que envenenan y profundizan en sus errores. El gobierno no puede solucionar lo que le demandamos la ciudadanía porque no son parte de la solución, justamente, son el problema. La reparación y el cambio de modelo como no puede venir del gobierno, ha de protagonizarlo la ciudadanía, y para ello, se necesita estar de pie.
RDT: Las mujeres, cada vez más, reclamamos nuestro hueco en la historia, instituciones, etc. Tú siempre has sido un referente en ese sentido, ¿sigue siendo la arqueología territorio de “Indiana Jones”?
NP: Bueno Indiana es femenino o unisex, pero si la pregunta hace referencia al protagonista, éste encarna virtudes y particularidades propias de las personas en general, como es el disfrute por la aventura y la búsqueda, el satisfacer la curiosidad infinita, afrontar duras condiciones, el desafío de saber, la generosidad de la entrega, la capacidad para sacar el máximo rendimiento a un objeto, Confieso, con pudor, que lo vivo así. Me parece que actualmente en activo hay más arqueólogas que arqueólogos, pues en mi promoción fuimos la mayor hasta ese momento: 2 chicas y 5 chicos, de la que finalmente nos dedicamos a la práctica arqueológica, Pedro y yo. Pero con independencia de los números, percibo que la arqueología canaria tiene nombre de mujer, tanto en el desempeño de la investigación de campo, de laboratorio, de gabinete, de enseñanza y difusión.
RDT: ¿Cuáles serían a tu juicio las líneas de investigación prioritarias para los próximos años en cuanto a nuestra Historia Antigua y por qué?
NP: Desde mi experiencia laboral como trabajadora pública en cabildos y con responsabilidad política en el gobierno, y además como especialista en la materia en activo, trabajaría en:
– Dar continuidad durante años, a 2 o 3 proyectos en cada una de las islas, trabajando en campo, laboratorio y análisis, junto a las universidades y museos públicos canarios. Se trataría de proyectos ya existentes -o no- que necesitan continuidad para cumplimentar la comprensión e interpretación de cada uno de ellos. Una vez garantizado su funcionamiento, proyectaría sus funciones públicas para el disfrute de la historia canaria con acceso gratuito y ofertas variadas. Las labores de investigación y el deleite social caminarían conjuntamente, pero de forma más estrecha que lo que anecdóticamente existe en la actualidad. Ello conlleva la activa y estrecha participación ciudadana conjunta, con la gente implicada en ese territorio específico.
– Apoyo a los laboratorios públicos especializados para que investiguen los materiales excavados en las actividades financiada por la administración para no depender de las exiguas partidas económicas con las que se dota las campañas arqueológicas.
– Inventariar, catalogar, analizar los fondos de los museos públicos.
– Cartas arqueológicas de 8 islas y 88 municipios.
– Encuentros de debates entre personal especializado con y sin la ciudadanía.
– Inspecciones de patrimonio independientes, alejados de presiones.
- Potenciar proyectos en África.
RDT: ¿Puedes compartir con nosotros alguna novedad de tus próximos proyectos?
NP: Puedo referirme a los que estamos desarrollándose en la actualidad, todos ellos muy interesantes, como el de San Marcial de Rubicón, en Lanzarote, que es el escenario de la llegada y culminación de la conquista de Lanzarote y parcialmente de Fuerteventura.
– Un trabajo sobre la morfología y gestos decorativos de los gánigos de Fuerteventura en el que se refleja el movimiento de las mujeres a través de las dos posibles jefaturas insulares.
– Libro sobre arqueología de Fuerteventura y Lanzarote.
– Más otros en África que desarrollo en lo que queda de año.
¡Muchas, muchas gracias por llegar hasta aquí!