No fue hasta el año 1976, cuando en Canarias se empieza a utilizar el término “feminista”, durante el verano de ese año se celebra en la isla de Tenerife la I Asamblea de Mujeres Canarias cuyo lema era “por un movimiento feminista en el archipiélago”. En los últimos tiempos, hay palabras en nuestro vocabulario que despiertan ciertas reacciones que no se encuentran, ni de lejos, relacionadas con el significado en sí de estas palabras.
La lucha por los derechos de la mujer en Canarias viene muy ligada a nuestra historia, nuestra cultura y nuestra identidad; una lucha en la que, evidentemente, no solo han participado mujeres. Se podría destacar especialmente el papel de José Cabrera Díaz, primer presidente de la Asociación Obrera de Canarias, a finales del siglo XIX y principios del XX. La sociedad de aquella época era extremadamente machista, a la mujer se le reducía al ámbito doméstico, y es en este ambiente en el que la Asociación Obrera de Canarias dio un importante ejemplo.
Desde la constitución de este colectivo, hubo mujeres en sus órganos directivos, como fue Tomasa Gutiérrez, representante del gremio del tabaco, quien estaba presente en la Comisión Gestora de la Asociación. De hecho, uno de los hitos más importantes de la historia de la Asociación Obrera de Canarias fue la constitución y posterior desarrollo del gremio de cigarreras. Desde su inicio todas las reuniones del gremio de las cigarreras contaron con éxitos de convocatoria y, de los acuerdos alcanzados en ellas, se evidencia qué tipo de asociación querían pues, por ejemplo no admitían en el gremio a los dueños de los talleres y admitían sin voz ni voto a los capataces.
Haciendo hincapié en el papel de las mujeres dentro de este gremio, hay que destacar que las mujeres eran las que más horas trabajaban, las que menos cobraban y las que acumulaban más amenazas y represalias sufridas. Con estas premisas y el apoyo de todos los gremios que formaban parte en la Asociación Obrera de Canarias, las huelgas de cigarreras fueron de las más duras de principios de siglo XX. Hablamos de un contexto en que los tabaqueros industriales estaban unidos fundamentalmente para fijar los jornales de las operarias, aprovechando, entre otros aspectos, la debilidad del asociacionismo en Canarias. Las empleadas del empaquetado tenían entre 8 a 10 años, situación contraria a la ley incluso en 1900, y los abusos de poder cometidos en estos talleres. Reproduzco uno de los documentos que más me han sorprendido a la hora de abordar este tema y que, por supuesto, como canaria y mujer me llena de orgullo:
Santa Cruz. 12 Agosto 1901.
Sr. Miguel García.
Apreciable y leal compañero:
En virtud de que Vd. siente un gran entusiasmo por los fines que persigue la Asociación Obrera, le suplican a Vd. un grupo de cigarreras que, en vista de que los operarios de Juan Alonso, después de este haberlos insultado y tratado de ladrones, con toda su sangre fría han seguido trabajando en el taller de aquél, nos hará Vd. el favor de decirles a esos buenos compañeros que nos remitan los pantalones para nosotras mandarles nuestras enaguas, y así estarán en carácter.
VARIAS CIGARRERAS
Hoy en día tenemos un amplio listado de las afiliadas a la Asociación Obrera de Canarias, aunque la forma de localizarlo fue muy indirecta, ya que hemos llegado a este por el telegrama de pésame que mandaron a las familias de los 6 obreros de La Isleta asesinados el 15 de noviembre de 1911. Con el paso de los años, las mujeres canarias siguieron reivindicando su papel en la sociedad y cosechando pequeños logros, sin embargo a nadie se le escapa que durante el régimen franquista la situación para la población en general fue nefasta, así los pocos avances logrados para las mujeres dieron un enorme paso hacia atrás. Durante esta etapa de la historia recordemos que las mujeres se encontraban bajo la tutela marital o paternal, era imposible separarse de su marido sin su consentimiento y, entre otros muchos aspectos, no olvidemos que si alguna mujer se salía del molde previsto era cruelmente juzgada.
En este momento de la historia, el movimiento “feminista” se vio sumido en la clandestinidad. No fue hasta el año 1976, cuando en Canarias se empieza a utilizar el término “feminista”, durante el verano de ese año se celebra en la isla de Tenerife la I Asamblea de Mujeres Canarias cuyo lema era “por un movimiento feminista en el archipiélago”. En los últimos tiempos, hay palabras en nuestro vocabulario que despiertan ciertas reacciones que no se encuentran, ni de lejos, relacionadas con el significado en sí de estas palabras. El término “feminista” significa simple y directamente “principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre”. Partiendo de esta base, cabe afirmar que cualquier pensamiento contrario a una lucha por iguales derechos, se encuentra muy alejado de la realidad.
Al consultar datos sobre el papel de la mujer en Canarias, nos vamos dando cuenta que en muchas ocasiones hemos sido el primer pueblo en reivindicar que se respeten los derechos de las mujeres o que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres. Sin embargo, es curioso como siendo muchas veces el primer pueblo en alzar la voz, nunca hemos tenido una presidenta del Gobierno de Canarias.