Con el nombre genérico, popular y algo impreciso de “campo de concentración” hemos querido referirnos a todas aquellas instalaciones, muchas de ellas improvisadas para la ocasión, que en Canarias acogieron a aquellas personas acusadas de haber apoyado o participado activamente en la II República española, partidos de izquierda y/o republicanos, librepensadores, masones, homosexuales,… y prácticamente todo aquel susceptible de estar en contra del golpe de Estado del dictador Francisco Franco. Así, no nos detendremos en la distinción entre campos de concentración, centros de castigo, centros para prisioneros de guerra, centros para presos gubernativos, batallones disciplinarios y otras dependencias puesto, de ...